Blog de Regina Salcedo Irurzun

viernes, 29 de noviembre de 2013

PENSAMIENTO MÁGICO




…entonces esa niña te susurra que ella puede domar el pensamiento

que, como todo hechizo, guarda una cerradura con su llave secreta.

Se trata –te susurra- de romper los arcanos que perturban el agua de tu cuerpo y crear 


nuestra propia baraja luminosa.

Por turnos iremos eligiendo a nuestros jugadores:

un equipo de héroes visionarios para salir al mundo,

para desenredar la loca cabellera del futuro infinito.



Le sigo el juego;es dulce en el otoño creer en las hermosas variaciones

que disponen sus manos infantiles,

es dulce confiar tu salto en el vacío al sol más amarillo,

al lomo de un caballo con corazón de nieve.

Es dulce hasta el sabor ocre de las cenizas

que su idioma extinguido te deja entre los labios.




domingo, 24 de noviembre de 2013

Hermosa Soledad, Jimmy Liao



Bonito…

¿Qué más?

Bonito… Los dibujos son muy bonitos y están acompañados de textos bonitos.

No se me ocurre sinceramente nada más que añadir sobre este libro. Pero me hace reflexionar sobre –iba a decir la belleza pero por alguna razón se me atraganta esta palabra- lo bonito.

Leo que el autor escribió este libro, una especie de diario, a raíz de una grave enfermedad. Si no fuera porque la menciona en algún momento de forma explícita yo no hubiera detectado el peso de tal experiencia. Lo que me ha suscitado es la sensación de alguien que está atravesando una época, a lo sumo, melancólica.

Me chocó especialmente un poema sobre una flor que se marchita y que acompaña a un bonito dibujo de una flor marchitándose. Bueno, en realidad me chocó el texto aclaratorio que aparece debajo y que dice:

Cuando terminé el dibujo vi que resultaba inquietante.

No me gusta mostrar tan claramente mi desesperación.






















¿Inquietante? ¿Desesperación? No sé qué pensar. ¿Será cuestión de sensibilidades culturales? No sé si en Taiwán esto funcionará pero yo no he visto ni sentido la desesperación por ninguna parte (por no hablar de lo manido de la metáfora). Como mucho diría que hay cierta tristeza.

Ni ilustración ni poema me han conmovido de veras.

Y no, no es contención lo que hay en la escritura de Liao (que supongo es lo que él pretende), he estado pensando en ello detenidamente y no he sido capaz de arrojarle ese salvavidas. La contención suele ser el mejor recurso a la hora de comunicar y hacer llegar emociones intensas pero si contienes demasiado, si te excedes, lo que queda es una máscara.

Tampoco es que yo necesite –creo- aullidos de plañidera para emocionarme. Es que, a mi parecer, y por encima de todo, lo que hay en esta obra es una total postración ante lo bonito, lo delicado, la sensibilidad artística.

Cualidades que no tienen nada de malo per se pero que si no están allí como pilares para sostener algo de mayor calado a mí al menos no me sirven más que para entretenerme un rato. No hay fuerza que las impulse. No hay fuerza porque no hay verdad (y esto es duro de decir porque obviamente Liao no está fingiendo su leucemia ni su padecimiento). Pero los lectores sabemos de sobra que no es suficiente con contar algo real para conseguir un texto emotivo, honesto, trascendente. Ya se sabe, la magia de la literatura y todo eso.

El libro rezuma sensibilidad, no cabe duda, pero la emoción permanece ausente.

Si me he decidido a dedicarle una entrada a este libro es porque últimamente veo que en las librerías proliferan y ganan lugar protagonista estos libros bonitos, bien diseñados, cuidados al detalle y repletos de una comedida sensibilidad que no hace más que enmascarar su insipidez. Es un gusto para la vista y desde luego no es malo que los haya. El peligro es que la gente acabe por confundirlos con los verdaderos libros bellos porque en lo bonito no cabe el auténtico drama, en la belleza sí.

jueves, 21 de noviembre de 2013

INSTANTES III







…miedo investigar el ombligo del miedo o pereza en un mundo donde tiene el 


esfuerzo una coraza de medusa viscosa, miedo reconocerte allí burlándote 

de todo: tu imagen potencial bien enfocada, de ser al fin mejor y perder los 

hilvanes destejidos, las chinchetas clavadas en tu espalda, tan gustoso 

lamerlas y vivir con el sólo propósito de levantar mil veces las postillas 

mientras vomitas, meces, tu exigua tradición oral sin herederos.


martes, 19 de noviembre de 2013

OTRO OTOÑO






Mórbido es el momento ahora, noviembre, martes, con intervalos de sueños y

chubascos y luego algo de sol.

Es tiempo de cocer mermelada de horas, redecorar el nido, agregar

madrigueras, balancearse en los hilos de una gran telaraña transparente

perlada de simplezas 


como si todo no estuviera llegando al borde de la cresta para echar a rodar

montaña abajo mientras se acorta el día, la luz cede su imperio, y la energía,

antes ciruela tersa, se consume hasta dar en su arrugada esencia más 


pragmática.




viernes, 15 de noviembre de 2013

QUÉ ES UN MILAGRO



Mariagus, otro nombre recluido en el álbum familiar.

Vestido de tirantes blanco –tal vez rosa-, una larga melena.

Cielo y mar de casi el mismo azul. Mi hermana en un columpio

en primer plano.

Desde ahora y en este breve siempre intransferible,

cifrado y artefacto sólo mío.

Fogonazos de luz colaterales.



Hemos sorteado la muerte tanto tiempo.

Cuánto puede durar esta ola magnífica y terrible.

Esta ola que surcas entre muertos antiguos y recientes, sonriendo,

sobre tu tabla mágica de plata.



Da miedo respirar, relajar la cadera, adelantar un pie.

El milagro podría estar posado en cualquier parte, listo para el espanto.

Como una mariposa en el borde de un vaso.

Como su vuelo a punto del cincel fotográfico,

de las bridas del plástico y las rígidas páginas.

De quién serás fantasma.

Quién te reducirá a una fuga de sombras.

Quisiera ahora matarlos a pedradas.

jueves, 14 de noviembre de 2013

INSTANTES II






Brotes, su secreto.

Sin memoria para volver a ser.

Nuevas raíces,

verde reverdeciendo

aún traslúcido

pues la energía, toda,

se concentra en la altura,

la rectitud

furiosa.

No hay ojos,

no hay oídos.

Sólo os guía la luz.