Blog de Regina Salcedo Irurzun

jueves, 31 de diciembre de 2015

BARAJA POÉTICA I

Os voy a ir enseñando, por entregas, la baraja poética inspirada en el mundo de Alicia en el País de las Maravillas que hemos hecho Garazi Albizua (ilustraciones) y yo (textos).

Hoy os dejo el prólogo, las no-instrucciones y el primer poema con su dibujo. Espero que os gusten.

*Perdón por la mala calidad de las fotos, en directo ganan bastante ;)




domingo, 27 de diciembre de 2015

A veces, leer poesía




Puede decir aquí que la nostalgia
es el reverso de un hilo transparente
una gruesa pestaña al fondo de una taza,
la niebla en los rieles de las vías,

y podría también
decir que todo esto es la impaciencia.

Tu mente en ambos casos,
con manos laboriosas,
se arremanga, estira bien la sábana
hasta ajustar los bordes al colchón
y la tela sobrante o la que falta
ya no son
ya no importan,

ya puedes concluir que has intuido
algo.


domingo, 20 de diciembre de 2015

Pensarme como un puzle



siempre he visto el problema –la palabra problema rompe contra mi orilla antes de que 
si quiera me descalce–
como intentar un puzle con piezas que resultan no ser piezas
que de repente, zas, sacan sus cuatro patas, su pequeña cabeza
extraterrestre y se van caminando hacia el océano.

pero quizá el error es concebir un puzle
y un marco o una caja capaz de proteger
abarcar
limitar contra el mundo
y decirle a eso Yo.



regresa con la nieve mi monte fujiyama
sutil
irrepetible
desde estas coordenadas del cristal
este ángulo preciso cogido por los pelos.

¿debiéramos llamarnos de distintas maneras
en cada fotograma de nuestras rotaciones?

a veces de perfil
me resisto a asociarme con mi nombre.



jueves, 10 de diciembre de 2015

Ronronear el mundo




mi mente fonadora va narrando su mundo:

ondulación abrupta de losetas

alfombrado de caucho en el parque infantil

aroma penetrante de donuts recién hechos

bocas y manos rápidas

tras el escaparate, escaparate enorme, de una peluquería.


mi mente va colgando iguales etiquetas

lo mismo que el otoño ha adornado el asfalto

con una sola hoja clonada y amarilla.


vuelvo a narrarlo todo ahora por escrito

y mi mente enseguida

busca una conclusión

el chasquido perfecto del candado.


por el rabillo de un ojo que no es ojo

rescato el ronroneo

que acompaña a la voz

todavía más vaho que palabra


–raíces cefalópodas

no pisar de ese lado

caricia edulcorada de lo falso


una especie de autopsia narcisista–


para contradecirla.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Principio de no intervención




la bilis como bilis y
el frío escalofrío
el latigazo eléctrico
el nudo de las tripas
el corazón crispado

sentirlos sin metáfora
solo ser
dirigirme hacia afuera
observar el estímulo en el mundo

yo como reacción.


subir o no subir a un autobús, no subir
pese a todo,
a todas las palabras construidas.

obedecer al pálpito, a esos tonos más graves
e inaudibles
que hacen vibrar las tarimas del suelo,
zumbar a la carcoma.

mi cuerpo unió detalles
que no supe nombrar hasta mucho más tarde.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Llegar a ser





mis pies desde el principio se esforzaron
en llegar a ser pies
mis manos en ser manos
mis orejas, orejas
nariz
ojos
colmillos


mi mente
mi mente fonadora
proyecta hormas futuras para
que un yo virtual
y luego otro
y otro
se amolden
las habiten.



me gustaría ahora dedicar mi existencia a los castores
–mi exquisita existencia a la vida
fútil de los castores–
observarlos,
emborronar cuadernos
con notas y dibujos,
pies de nota,
páginas de madera, de barro, de ramitas
conectadas por túneles
bajo el disfraz del agua
toneladas de agua.

su cola golpeando la superficie del lago
a veces se confunde con la detonación
seca de una escopeta.