Blog de Regina Salcedo Irurzun

martes, 31 de mayo de 2016

Una muestra de: Onirogramas






Vibra mi cuerpo-otro. un cuerpo yo y ajeno.
violenta                                 y peligrosamente.
circundado de luz. luz sanguínea y convulsa de neón.
en un área mermada como de lente vuelta.
y sé. desde mi ángulo. desde esta perspectiva de cornisa
que va estallar. el otro, el que se agita fuerte.
la que también soy yo.

[…]

algo de un perro ahora. y quietud. momentánea.
azules. veladuras. porque todo se trata. se procesa.
hay un control externo, y aventuro,
de ahí ese respirar acompasado. el del enjambre de átomos
que devienen en perro. pues dormido.
igualito que  yo.

[…]

cuántas conciencias sueñan, nos vigil(i)an?



viernes, 27 de mayo de 2016

Entrevista a David Troch



 
1.    Kokapeli: bianca blues es un poemario que narra la vida de una super modelo y nos acerca a ese mundo de glamour y lujo de la pasarela. Un mundo de frivolidad que, en principio, parece bastante alejado del de la poesía. Personalmente a mí me atrajo por lo arriesgado de la propuesta, pero ¿no te dio miedo que un tema tan en las antípodas de lo que podría considerarse  “poético” pudiera no conectar con el público habitual de este género, no ser bien recibido o entendido?

David Troch: Cuando estoy escribiendo no pienso en el público.  Escribo. No me gusta en absoluto tener un editor jefe en la cabeza. Eso afecta al proceso de escritura. Más adelante se pueden ir eliminando cosas. No importa si estás hablando de un trapo, un microscopio o una modelo; sea el sujeto que sea, siempre intentas provocar al lector. Incluso los sujetos que a primera vista parecen no-poéticos contienen una gran cantidad de poesía. Como poeta intento desencadenar esa poesía y sacarla a la superficie. Y claro, con un tema imprevisto, uno se distingue. Porque se escribe muchísima poesía, mucha más de la que se publica, y también mucha más de la que se lee. El público de este género no es un público muy amplio. Puedes estar quejándote de eso en un rincón, o puedes intentar aumentar ese público poco a poco. No sé si podré lograrlo con una novela en verso que trata de una topmodel internacional…  Antes de dedicarme exclusivamente a la literatura estuve trabajando en una oficina de Relaciones Públicas y Comunicación durante trece años. Con clientes como Disney, Universal Music y Playmobil, de vez en cuando debía ponerme en contacto con modelos. Por ejemplo, lancé para Paramount el dvd de Tomb Raider con un concurso para elegir a la chica que más se pareciera a Lara Croft. Impresionante. No fue hasta mucho después de acabar el libro cuando me di  cuenta de que quizás  mi protagonista salió de ahí.  Sí, puede ser que incluso sea una crítica retrospectiva de esa temporada en la que intentaba, de manera afilada, convencer a la prensa,  y al fin y al cabo también al consumidor, de que tal o cual producto era realmente lo que les hacía falta.


2.    K: Leyendo el libro pensaba que quizá lo esperado hubiera sido que evitases a toda costa los clichés sobre el mundo de la moda, sin embargo, haces lo contrario: te lanzas sobre ellos, los recoges todos y después los barres con tu particular  poética para desmontarlos y que formen estructuras extrañas, desconcertantes. Así, tras mostrarnos en un poema lo que de sobra conocemos sobre este mundo de las apariencias, nos descolocas con un par de versos enigmáticos, ásperos, que vienen a romper ese confort. ¿Estarías de acuerdo con esta interpretación? ¿Cómo te planteaste el reto de no estancarte en una mera enumeración de tópicos? ¿Cómo ha sido la labor de poetización y significación de estos clichés?

D.T.: Esa interpretación es un halago muy grande.  Es justo de ese modo como voy ofreciendo algunos asideros al lector; escribiendo de temas que todos reconocen.  Si quieres crear un personaje creíble, no hay más remedio. Pero, en cuanto que poeta y escritor, naturalmente buscas algo más. Algo que ponga lo conocido en entredicho. Hay topmodels en todas partes. Nos sonríen desde el cartel publicitario en la estación de tren con un sólo objetivo: seducirnos. Pero esa topmodel es más que una cara y un cuerpo. Esa es la razón por la que creé a Bianca.  ¿Qué le pasa por la cabeza? ¿De dónde viene? ¿Cuál es su historia?  Estas cuestiones se me revelaron no sólo a través de la escritura, también en los momentos más inesperados me venían a la mente. Le di el tiempo necesario para crecer despacio, desde que sólo era un embrión hasta convertirse en una mujer adulta. Fue al inicio de este proceso cuando se me reveló también el tono en el que quería contar la historia de Bianca. Un tono que se desviaba de todas las cosas que me ocupaban en aquel momento. Creía que después de un par de poemas me hartaría, pero parece ser que no fue así. Fui adentrándome progresivamente en el personaje de Bianca hasta que llegué a superar la mera enumeración.

3.    K: Por otro lado, no te conformas con traer el desconcierto armando unos versos chocantes o aparentemente crípticos; ese leve picor que va afectando al lector, esa callada inquietud que va creciéndole dentro, procede de todos y cada uno de los engranajes del artefacto: tanto de sus significados y su fondo, como de su sintaxis, su vocabulario, su ritmo, su métrica y hasta su ortografía, con tu fobia a las comas o las mayúsculas. ¿Qué podrías contarle sobre esto al lector en castellano que se acerca por primera vez a tu obra? ¿Es bianca blues una novedad, un nuevo camino que has iniciado  o forma parte de un estilo ya asentado?

D.T.: bianca blues es completamente distinto de mis dos primeros poemarios. En ellos hay muchos poemas de tres versos de tres líneas cada uno,  alineados rigurosamente. Era como un molde en el que no tenía más que encajar palabras. Divertido y fácil, pero acabé aburriéndome.  Quiero desafiarme continuamente, no repetir siempre los mismos trucos. La forma en bianca blues es mucho más libre, sin embargo, también tuve en cuenta lo visual. Por eso, el número de líneas consecutivas se limita a tres. En cuanto al contenido...: tengo un pasado como participante en torneos de poesía (poetry slam), así que para mí, evidentemente, mis poemas no sólo tienen que quedar bien en el papel, también deben hacerlo sobre el escenario.  Además me encanta juguetear con el lenguaje, así que suelo incluir un fondo hecho con dobles sentidos. Al haber estado en un escenario muy a menudo,  sonido y ritmo entran en mis poemas casi automáticamente. Y en bianca blues esa musicalidad sobresale aún más. De la obra que estoy escribiendo ahora, suelo leer algún poema de vez en cuando, pero el tono, de nuevo, es muy distinto. Y parece que en cuanto al contenido será algo más abstracto que cualquier cosa que he hecho hasta ahora.

4.    K: bianca es un personaje sólido que va revelándose poco a poco conforme avanzamos en la lectura: descubrimos sus miedos, sus sueños, su relación con los hombres, su pasado, la historia con sus padres y su lugar de origen, etc. Esta humanidad repleta de detalles otorga profundidad y autenticidad a la historia. ¿Cómo fue la construcción de esta protagonista?

D.T.: Fue muy orgánica. Entre la primera frase que escribí y la publicación pasaron cinco años. Y es bastante extraño que asociara esa primera frase con el mundo de las modelos. Fue sólo al final cuando encontré dónde encajaba. Y no, no descubriré el secreto de dónde se encuentra exactamente en el poemario.  Durante esos años no trabajaba en el libro a diario; también publiqué otro poemario y escribí mucha prosa. bianca blues se hizo a trocitos, poco a poco. Posiblemente porque no tenía claro qué hacer con ella, o porque el lenguaje que utilizo en este poemario era una ruptura clara con el estilo de mi poesía anterior. En resumen: estaba muy inseguro.   Hasta que, de repente, una topmodel internacional empieza a seguir mi página en Facebook. Me atreví a preguntarle si quería leer el manuscrito, que no estaba listo ni de lejos. Quería. Y es más, después de leerlo, me dijo que había tenido la carne de gallina desde el principio hasta el final. Parecía que había acertado, tanto con el contenido como en el tono. En agosto del 2014 me escondí tres semanas en mi cueva de escritor para no hacer otra cosa que redactar el manuscrito. La primera semana escribí bastantes poemas nuevos, la segunda semana eliminé muchas cosas y volví a escribir algunas partes, durante la tercera me centré en el orden de los poemas.


5.    K: bianca blues, evidentemente, va de la mano de la música y, de hecho, en tus presentaciones recitas acompañado de una banda de jazz e incluso te animas a cantar algún poema. ¿Esta fusión fue premeditada, lo concebiste así desde el origen del poemario o surgió a posteriori? ¿Qué le aporta la música a bianca?

D.T.: No presenté el poemario con una banda de jazz precisamente, sino con Steven De Bruyn, uno de los artistas más dotados con la armónica. La primera semana de agosto de 2014 estaba todo el rato escuchando música. Me acuerdo de que un día escuché exclusivamente  aTom Waits. Aquel día escribí once poemas. Claro que no todos están en el poemario. Algunos tuve que cambiarlos, otros desaparecieron del todo. La música entró muy pronto. Cuando en una ocasión tuve que hacer una presentación en un lugar donde también actuaban músicos, les pregunté si les apetecía improvisar y acompañarme. Pude colaborar con Steven gracias a mi título de poeta de la ciudad de Gante. Los organizadores de Kort, un festival de relatos cortos que hay en Gante, nos unieron.  Suelo escribir relatos de exactamente cien palabras y a los organizadores les pareció una buena idea que los presentase entre dos actos acompañado de un músico: Steven. Nos entendimos muy bien, tanto en el plano artístico como en el personal. Después de la presentación, la gente vino a preguntarnos si lo habíamos hecho antes, cuándo lo haríamos otra vez y cuándo salía el CD. Cuando el festival de Artes de Watou nos invitó, empezamos con bianca blues. Durante el primer ensayo comenzamos a cantar espontáneamente uno de los poemas. Al principio del segundo ensayo, Steven me dijo que Some People, una canción maravillosa de su banda The Rhythm Junks, sonaría muy bien con ese poema. Al final acabamos utilizando dos poemas más como base para hacer una canción. Y así fue que en la presentación del poemario canté una canción.  Algo que antes sólo hacía en el cuarto de baño del hotel.



6.    K: ¿Qué es la belleza para David Troch? ¿Puedes decirme tres cosas que te hagan feliz  por el solo hecho de verlas/escucharlas/tocarlas…?

D.T.: Soy un corredor de largas distancias y ya participé en algunos maratones. La embriaguez que siento al correr, es una gozada. Porque a veces me ayuda, no a parar mis pensamientos,  pero por lo menos a canalizarlos. Por eso, conscientemente, no corro con música.  Aunque también me gusta mucho. Bueno, no todo tipo de música; como todo el mundo, tengo mis preferencias. Cuando estoy escribiendo, sí que suelo poner música de fondo. O no de fondo. Incluso canto en silencio cuando oigo alguna canción que me gusta. Y claro, tengo una estantería bien repleta de libros, creo que contiene seiscientos poemarios. Coger un poemario, hojearlo, y arbitrariamente leer un poema que expresa las cosas perfectamente. Una maravilla.

7.    K: Ahora tres cosas que te hagan automáticamente infeliz o que te cabreen.

D.T.: Los últimos meses me doy cuenta de que evito las noticias deliberadamente. Periódicos y telediarios no hacen a un hombre feliz.  Pero eso no quiere decir que no me interese. Los atentados en París, las decisiones políticas en Bélgica son temas sobre los que escribí textos críticos. Y la gente que lea bianca blues a fondo, leerá una crítica abierta a la sociedad de consumo.

8.    K: ¿Nos puedes decir algún poeta que te haya impactado especialmente, que haya marcado un punto de inflexión en tu trayectoria como escritor?
     
     D.T.: No puedo dejar de mencionar a Herman de Coninck. Es un poeta que escribió poesía muy accesible y sus versos muestran un amor enorme por el lenguaje. Es bueno que haya poesía accesible. Precisamente fue la que me a mí me sedujo. Evidentemente, teniendo más de seiscientos poemarios, hay muchos más poetas de los que puedo decir que desempeñaron un papel importante. Cuanto más te adentras en el mundo de la poesía, más poetas llegas a conocer también en persona. Hombres y mujeres a los que admirabas por sus libros. Eso sigue siendo muy especial para mí. Sin nombrar a nadie, hubo encuentros con poetas de los que tengo muy buen recuerdo.


9.    K: ¿Cómo está la escena poética en Bélgica? ¿Crees que un buen momento para la poesía?

D.T.: No soy historiador literario, y para contestar a esta pregunta casi debería hacer un estudio científico comparativo de las épocas anteriores. Sólo puedo juzgar con mi intuición, y mi intuición me dice que la poesía no anda muy mal. Hay poetas urbanos, poetas del campo y tenemos nuestro propio poeta nacional.  En las ciudades hay bastantes plataformas para nuevos talentos. En mi época –suelo decir que me jubilé en 2006– debía ir a los poetry slams de Holanda para encontrar todo eso, pero ahora incluso hay un campeonato nacional en Bélgica. Está claro, no se puede vivir de la publicación de poemarios.  Se suelen hacer pocas copias. El poeta gana más con sus presentaciones. Tengo la suerte de que a mí esto me gusta mucho, pero hay poetas, incluso entre la generación más joven, a los que no les gusta nada estar sobre un escenario.


10. K: Cualquier cosa que quieras añadir.

D.T.: Sobre todo quiero preguntar algo a los lectores españoles. Tengo mucha curiosidad por saber cómo se recibe allí el poemario. Hace bastante tiempo ya, pero cuando estaba en la universidad, también estudié español durante tres años. Si has leído el poemario y quieres mandarme un e-mail, estaré encantado. 



domingo, 22 de mayo de 2016

Vídeo de bianca blues, de David Troch

Como ya anuncié hace poco, el poemario bianca blues, David Troch (Ed. Kokapeli, 2016) ya está disponible en las principales plataformas de venta de libro electrónico: Amazon, Lektu, Fnac... También puede pedirse en papel bajo demanda.

Y hoy, por fin, para que os hagáis una idea de su contenido y decidir si os gusta, os puedo dejar el vídeo completo que acompaña al libro, con la interpretación de siete poemas.

https://www.youtube.com/watch?v=jTJINJswlj4 


martes, 3 de mayo de 2016

Bianca blues para ebook

Por fin está aquí: bianca blues, de David Troch (Editorial Kokapeli).  Ya a la venta en plataformas como Amazon o Lektu. En breve también estará disponible en papel bajo demanda. 
Espero de verdad que os guste el texto y también la sorpresa extra que encontraréis entre sus páginas ;)
Os animo a que dejéis vuestras valoraciones en estas plataformas, nos ayuda a dar visibilidad al libro.

Gracias y feliz lectura!

En Amazon:

http://www.amazon.es/Bianca-Blues-David-Troch-ebook/dp/B01F2OFTRM?ie=UTF8&keywords=bianca+blues&qid=1462254121&ref_=sr_1_1&s=digital-text&sr=1-1

En Lektu:

https://lektu.com/l/kokapeli-ediciones/bianca-blues/5107