Blog de Regina Salcedo Irurzun

sábado, 28 de junio de 2014

LAS ARDILLAS NO VAN A EXTRAESCOLARES



Un pequeño adelanto del libro infantil de poesía en el que la ilustradora Garazi Albizua y yo estamos trabajando. 






LAS ARDILLAS NO VAN A EXTRAESCOLARES




Cuando uno mira a Adriana piensa rápidamente en una ardilla

saltando entre las copas de los robles, asustando a los pájaros,

rompiendo con su bulla la quietud de los bosques.



Adriana no hace nada cuando acaba el colegio:

no va a clases de inglés, ni a natación,

ni tampoco a solfeo o a informática.

Sin embargo asegura que tiene poco tiempo.

Así que a la salida llega corriendo a casa,

merienda a toda prisa

y se pone a jugar muy seriamente.



Ayer pasó la tarde construyendo un poblado de salvajes,

con su templo siniestro, con su jungla repleta

de bestias y peligros. Y luego pintó un mapa

para encontrar las ruinas de una antigua pirámide

que ocultaba el secreto para ser siempre un niño

-cayeron muchos hombres valerosos-.



Fue una día memorable y Adriana, de repente,

sintió una pena sólida latiéndole en el pecho

y se asomó al balcón para lanzar un grito de vigía:

-¡DESAPUNTAOS TODOS! ¡DESAPUNTAOS!



Su padre la hizo entrar y bajó las persianas de la sala.



martes, 24 de junio de 2014

UNA CURIOSIDAD




Un par de cervezas, más mi despiste habitual, más escribir en un cuaderno, más una siesta larga de por medio generaron dos finales diferentes para el mismo poema. 
No me di cuenta de que había escrito un segundo final hasta que volví a pasar la página y me encontré con el otro...
El poema no vale nada, pero me parece curioso ver cómo, dependiendo del momento, de dónde pongas el acento del significado, la escritura te puede llevar hacia lugares muy distintos: el primero hacia una reflexión sobre el impulso mismo de escribir, el segundo, y siguiendo una mera asociación de ideas generada por una sola palabra, hasta la exploración de un recuerdo lejano.
Personalmente me quedo con el primer final.


Si la escritura llega a todas partes

Las hormigas en fila circunscriben mi cuerpo

igual que una costura de hilo negro. 

He sido rodeada y doy constancia 

por el mero placer de sentir el rasguño

de esta pluma.

Si me detengo la tinta se acumula y abre un agujero

hasta la hoja siguiente. Tengo la tentación de no alzarla de nuevo

y ver cómo atraviesa las tapas del cuaderno, las capas

sucesivas de la Tierra hasta marcarle un punto en medio de la frente

a un australiano 


1.
Y ni siquiera allí me detendría:

cuando la fiebre llega

seguiría escribiendo incluso sobre el polvo de los muebles.


2.
que podrías ser tú o aquel que me enseñó

cómo nace una grieta en el muro de carga de tu pecho.



Aquí se ve mejor mi proceso demente:

Escritura con cervecitas al sol:
  
before the siesta:
 after the siesta:


jueves, 19 de junio de 2014

POEMA VISUAL: CERTEZA





            



 

































                                                                                          
































                                                                                            


































miércoles, 18 de junio de 2014

LAS PALABRAS



Imagina un reguero de caramelos brillantes

en medio del camino polvoriento.

Imagínalos: cayendo del bolsillo agujereado

de un dios niño infinito.



Las primeras en llegar fueron, naturalmente,

las hormigas; en masa. Los cubrieron

igual que una marea de petróleo,

se nutrieron con ellos, murieron sobre ellos

satisfechas, pringosas.



Desde el bosque apareció después el perfil de las aves

que con su ojo sin párpado desenganchó la luz

y el color que todavía dentro palpitaba,

y luego con sus lenguas de trompa florecida

los lamieron, los llevaron a nidos de sabuco

o bien a sus palacios enrejados.

 

Así fueron semillas nuevamente,

multiplicando su espectro, su paleta de gustos

y, por tanto, su vuelo inagotable.



Y aquí me encuentro ahora, ante el camino

otra vez salpicado de dulces relamidos,

y la obstinada lengua se me seca

clavada al paladar. 





viernes, 13 de junio de 2014

NIEBLA ARDIENTE





Genero niebla como otros trazan mapas,

no sé de dónde sale, cuál es su mecanismo, pero igual que una alfombra

se desenreda delante de mis pasos.

El sendero se borra y emerge un mar de nubes esponjosas

tan aparentemente sólidas, tan tentador el ímpetu de montarlas sin bridas

y olvidar el vacío de miles de kilómetros, de caída en barrena hasta el fracaso.



Pero este es un peligro cuyo aliento respira junto a mí, familiar

–todo lo familiar que podría sentirse un minotauro-

y camino con él hasta asumirlo.



La niebla está repleta de promesas,

de formas a tan sólo un suspiro de ser y concretarse

en las palmas hambrientas de mis manos,

la posibilidad abierta es aire imprescindible y todavía más; es fuego vivo.



lunes, 9 de junio de 2014

CUANDO VALERIE MEJER SE TRAGÓ UNA TORMENTA







Palpita una tormenta y ni una gota

llega, ningún rayo

mientras recita Valerie,

domadora de osos y corderos.

Mi oído izquierdo tiembla –junto al escaparate–

augurando unos truenos fantasmales.

Espero la explosión con la mitad del cuerpo

y una tensión ambigua

se enreda con mi sangre.

Verso a verso me olvido de las nubes,

de la calle,

y me centro en el cielo

que sus palabras rasgan e iluminan,

en ese ozono verde que al igual que la lluvia

me prometen.