Blog de Regina Salcedo Irurzun

martes, 24 de enero de 2017

Esclavos de Taur-Krim

Contentísima con las opiniones que van llegando, más si cabe cuando vienen de escritoras de la talla de Ana Jaka, poeta, novelista y además experta en literatura infantil y juvenil :)

"Lo primero que sorprende de "Los esclavos de Taur-Krim", primera entrega de "Los libros de Ollumarh" es que parte de nuestro propio mundo para introducirnos inmediatamente en un mundo maravilloso, atractivo y terrible (el primer capítulo es un prólogo magistral). Regina ha conseguido la trama perfecta. La existencia de ese otro mundo, su funcionamiento, la conexión con el nuestro, todo responde a una lógica interna sin fisuras. Pero es que, además, tiene todo lo que se puede pedir a una buena novela: personajes complejos que evolucionan y emocionan, envueltos en mil aventuras e intrigas, donde unos se descubrirán aliados y otros traidores, dentro del eterno marco político de los opresores y los oprimidos (qué acierto hablar de esclavos, de la "utilidad" de los humanos en estos tiempos...); tiene detalles, contexto vivo, paisajes, arquitectura, dragones, rituales...; y tiene, quizá lo más difícil de conseguir, una estructura admirablemente construida, donde la información se da siempre en el momento oportuno, con sus vueltas y revueltas, hasta el climax final, que, por supuesto, supera la expectativa creada... ¡Y atención a las lenguas! Aplaudo el atrevimiento de Regina, poniéndolas en primer plano (con el riesgo que eso supone, muy bien resuelto) y que haya puesto de protagonista a una cada vez más atrevida niña de trece años, que sabe latín".
Ana Jaka 

lunes, 16 de enero de 2017

Mi propio rancho Sky-walker



 
2.

El espectáculo del mundo. la hierba sudada por el agua nocturna. dos tarines en ramas paralelas cantándole al espejo. desde el oeste llegan los tiros y los perros de los que aman la muerte, la extienden con el viento
de manera que nunca este palco-burbuja estará lo suficientemente fuera,
o adentro o elevado,
o en cualquier caso, lejos de los patógenos

Cuando yo sea rica, ya verás, también construiré mi propio rancho Skywalker
y sólo dejaré pas(t)ar a las familias nómadas de aviones
para los que la humanidad, en sus estómagos,
es un bolo de hierba