Blog de Regina Salcedo Irurzun

martes, 15 de marzo de 2016

EL HOCICO DE PERRO




una mano mojada, con dedos invisibles desenreda los hilos; la tormenta que llega, la alimaña que fue con el agujero, el excremento aquí,  todavía exhalando su hálito caliente. ramas entrelazadas para el ojo que ciego
bucea por la hierba, entre tierra y lombrices, neumáticos, basuras… 
el ojo que  des-trama y saborea y juega con los gajos simultáneos del tiempo.



el hocico se hunde en el secreto, en tu miedo, en tu rabia, en la bondad redonda o llana de tu voz, vibran como colores, como cuerdas tañidas en el viento. el  hocico se hunde,  se hunde en la entrepierna del universo-ser.




sábado, 5 de marzo de 2016

EL SONIDO DE LLUVIA


nieve para la vista, para el tacto, para mecer su vuelo con la mirada limpia. la lluvia sin embargo es olfato, es ozono, y sobre todo oído. con los ojos cerrados escuchar las distintas vibraciones del mundo, cada piel de tambor pulsado por las gotas, cantando una canción irrepetible.
cummings se equivocaba: las manos de la lluvia son las más diminutas, las más leves y las atronadoras.

la lluvia que detiene el discurrir del tiempo para que éste nos mire, nos afine.

la lluvia que nos hace uno con el refugio y que un techo baste, una capucha baste para volver adentro, siguiendo el chapoteo de nuestros pies mojados.