Blog de Regina Salcedo Irurzun

domingo, 28 de febrero de 2016

EL NIDO


Nacer, abandonar
nido redondo
hueco
sobre hojas y bellotas a los pies de una encina
–mientras crece su sombra y lo incorpora–

ahora huella orgánica
en su mimbre se enlazan olores como cintas
de lo que en él creció
lo que fue devorado
y excremento.

círculo protector en equilibrio
fragilidad-dureza
levedad-resistencia
el ciclo completado para el vuelo, el latido.
escondido portal hacia lo etéreo.

regresas a la tierra como un Om
callado  y elocuente.


miércoles, 17 de febrero de 2016

LA CALABAZA

una calabaza en el lecho del huerto, perfecta, no espera –ni tú lo necesitas– 
ser convertida en nada. una calabaza entre hojas enormes como palmas de 
manos enormes, aplaudiendo como aplauden los sordos, hacia la tierra, el cielo, 
hacia la tierra, el cielo...
un abracadabra que peina caracoles en sus tallos, espirales orgánicas para 
enredar misterios y gotas de rocío, también dentro, en su carnosa carne 
con dientes de pepitas sonriendo.
una calabaza que resbala entre curvas para ocupar su espacio, por ningún otro 
cuerpo o estructura resbala así tu mirada mecida, suavemente, sin esquinas ni ángulos taimados.
en el lecho del huerto, en la tapia del huerto, encaramada, plena, la calabaza 
no espera –ni tú lo necesitas– ser transformada en nada.














domingo, 14 de febrero de 2016

Vértigo místico



oigo un frenazo en la calle, un atropello y sé quién se desangra

el vértigo es el agua que cae de un solo chorro y te vacía


de pequeña me provocaba el vértigo

caminaba de espaldas hacia la barandilla del balcón, cuatro pisos de aire,

los pasos se tornaban en escombros mientras flotaba el mundo

otra forma era cerrar los ojos y tratar de imaginar el infinito, seriamente,

a falta de otras drogas era el único medio para ese salto interno

que lo barría todo como un viento y dejaba a la vista lo precario del ser, de ser,

de no ser nada , un mareo, la náusea


mientras voy recordando trago una madalena con aromas confusos

y no la saboreo, ni el café

podría haber tomado tres veces la pastilla

¿cuánto tardaría en morirme sin ella? es un zumbido como ¿qué comeremos hoy?

¿tengo arroz integral? ¿me quedan ajos?

el vértigo hoy me llega desde fuera, pongo cepos pequeños para mis pies futuros

y cuando caigo en ellos y libero nerviosa el corazón de un pájaro con su rastro de sangre

 me da un vuelco el estómago y me vacío

cagando varias veces.


sábado, 6 de febrero de 2016

Rubén Martín y Birggita Trotzig



Rubén Martín nos recomienda a Birgitta Trotzig, dos universos, dos conciencias conectadas por una mirada que se detiene en la luz, en las fronteras líquidas de los paisajes tanto externos como internos. Dos lenguajes profundamente originales se interrogan sobre la materia de la belleza y la ética, sobre la identidad como una prótesis de la mente, atreviéndose a explorar con una honestidad demoledora y cargada de matices.

miércoles, 3 de febrero de 2016

LA PEONZA




se requiere el fino movimiento de la pinza: el índice y el pulgar agarrando, 
ejerciendo presión, imprimiendo un impulso, un latido preciso para crear 
la danza. La danza por la danza, aquí el cerebro mudo y del todo presente en la 
mera belleza de la acción, del hipnótico giro que re-une la luz; derviche de 
madera u hojalata. nos redime en cuanto seres hábiles, en cuanto manos 
ávidas.