Blog de Regina Salcedo Irurzun

domingo, 29 de noviembre de 2015

Llegar a ser





mis pies desde el principio se esforzaron
en llegar a ser pies
mis manos en ser manos
mis orejas, orejas
nariz
ojos
colmillos


mi mente
mi mente fonadora
proyecta hormas futuras para
que un yo virtual
y luego otro
y otro
se amolden
las habiten.



me gustaría ahora dedicar mi existencia a los castores
–mi exquisita existencia a la vida
fútil de los castores–
observarlos,
emborronar cuadernos
con notas y dibujos,
pies de nota,
páginas de madera, de barro, de ramitas
conectadas por túneles
bajo el disfraz del agua
toneladas de agua.

su cola golpeando la superficie del lago
a veces se confunde con la detonación
seca de una escopeta. 





viernes, 27 de noviembre de 2015

Circuitos




mi mente fonadora dictamina
que el hígado es un reino,
que el pulmón es un reino
y existen autopistas y peajes
y fronteras y rígidos
visados
porque la lengua es orden
etiqueta        
cajón
                        manojito de llaves


una función para cada órgano
un órgano para cada


mi mente,
esa misma que cree tener voz...




permanecía embobada durante horas
mirando ilustraciones minuciosas
de interiores de barcos y castillos.

Los tabiques, las puertas,
las trampillas, los puentes levadizos;
otra categoría de anticipo, un deleite mullido,
subterráneo,
cálidas combustiones de un yo como guarida.



sábado, 21 de noviembre de 2015

Pensamientos




llamo pensamiento a las palabras
que pronuncia la mente

silencio el pensamiento que detona
colorido o eléctrico
en el bazo
las uñas
la vesícula

me vivo interpretada.




siguiendo indicaciones de una mente
que traduce directa del polaco
me subo o no me subo a un autobús,
salgo más o menos deprisa de una fiesta,
me fío o no me fío de un apretón de manos,
tan sólo de unos ojos.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Sueño



 


cerrar los ojos, párpados, para-
peto
crisálida, sa-
lida
hacia uno mismo
envolverse volver-
se
para dentro
bastarse, decir basta
al estímulo
vivirse en el parén-
tesis

no regi r


enrollada en la nórdica al principio pretendo
componer,
dibujo un escenario, una sólida línea argumental
que al momento hace agua,
se emborrona, se convierte en jirones como si mi cerebro
resultara de pronto incapaz de amasar, extender,
hundir los moldes, hornear, contar veinte mi-
nutos. Siquiera dos y
un salto hacia el vasto vacío del nonsense, no
sé bien hacia dónde.

Me quedo definiendo la largura adecuada de las mangas,
la edad más conveniente,
el maldito contexto que sostenga.


lunes, 9 de noviembre de 2015

Síndrome de la piedad cansada



 

el cuerpo es cantidades
niveles

la compasión es cuerpo
la extenuación es cuerpo

la sombra que descargo
el aire entibiecido por mi aliento



               
el psicólogo explica que es una reacción que tiene un nombre,
cuando algo tiene un nombre significa que ocurre
habitualmente.

cuando pensaba que no amaba a mi madre la maldad era mía,
cuando limpiaba sus heces del zócalo y el suelo me decía
que eso era lo normal,
lo que cualquiera.