Blog de Regina Salcedo Irurzun

viernes, 26 de julio de 2013

PALABRAS REFLECTANTES




Me fijaré en cómo abres la puerta.
Aunque pensemos ambos
que tejemos palabras y mensajes.
Me fijaré en tus manos sirviéndose un café,
en el leve desprecio de tus dedos sobre la cucharilla
lanzada al fregadero.
Decodificaré,
aunque no pueda verlo,
tu conato de mueca,
la rapidez nerviosa de tu ceño,
el tanteo huidizo en tus pupilas y
todo lo que niegan tus palabras,
las mías,
como escudos o pieles reflectantes. 


jueves, 18 de julio de 2013

SIEMPREVIVAS





Camino de las siemprevivas.
La tierra a nuestros pies respirando despacio.
Mares de trigo, olas de yema cálida.
Estás aquí, de pie, subiendo por la senda.

Y el presente es esférico y verde como el muérdago.
No pensaremos hoy en las ramas que quedarán sin savia.

Recogemos hipérico y otras flores sin nombre de las zanjas.
Tu andar es el de siempre, elegante, pausado.
Con tu pañuelo azul, te observo desde atrás
ungida por la luz más suave de la tarde.


lunes, 15 de julio de 2013

CONFUSIÓN





Confundiendo esta insatisfacción, este desasosiego vitalicio
con algo que decir, con una urgencia pura o una sima profunda
que ocultara en su fondo estanques transparentes, manantiales,
he llegado hasta aquí, hasta este bucle de aire,
para seguir raspando
su esmalte negro y mate como si fuera sebo o légamo adherido
año tras año.

Y es esta la manera por la cual desde nada
emergen geografías de ciudades malditas, canteras devorando
las montañas,
un territorio entero poblado de parásitos que mendigan y lloran
a las puertas
de cualquier leve indicio de floración o júbilo.

Aclarado el enredo me pregunto
si podré,
si querré desviar la furia acostumbrada e inútil de mis dedos.



miércoles, 10 de julio de 2013

DESINVIRTIENDO EN FUTURO




Inventarte de nuevo sobre el aire y llenar tus bolsillos
de esas nubes de cuento, alimento para nutrir tus ojos y tu
espíritu
mientras vas agrandando los agujeros que roerán tus ropas, tus zapatos dentro de veinte años.
No sé si es una muestra de desprecio hacia tu yo futuro o una confianza épica
en su talento innato para erigir andamios, apuntalar  las ruinas cotidianas
y vivir cada día como si el tiempo fuera
un fortuito extranjero perdido por tu calle
y no el mochuelo terco
que acabará anidando entre tus vigas.






jueves, 4 de julio de 2013

SIMPLE EJERCICIO DE RESTITUCIÓN




Le doy las buenas noches.
Le digo que no voy a abandonarla,
que me haré cargo de ella,
que es lo más importante de mi vida.
Y entonces sin notarlo estoy llorando
como si estas palabras fueran lluvia
sobre una tierra árida que lleva treinta años agrietándose,
como si fueran manos capaces de viajar atravesando el tiempo
y arroparla,
y en ese mismo abrazo traerla hasta el presente intacta y resarcida.