Blog de Regina Salcedo Irurzun

miércoles, 27 de marzo de 2013

TODO PUEDE CAMBIAR


Todo puede cambiar en cuestión de latidos, lo repiten tus labios, es memoria del músculo, movimiento reflejo y colectivo.

Hasta que entonces llega y el mundo te atraviesa hecho alambre de espino,
invisible y veloz. La carne cercenada de forma irrepetible.

Es casi material la imposibilidad, absurda de tan próxima, de volver
un instante más atrás.

Parece que pudieras extender una mano y tocar ese cuerpo todavía caliente, todavía
presentes los ecos de su cháchara ligera:
palabras transparentes que se yerguen ahora
como estatuas perfectas donde el mármol acopia toda la luz del sol.

Palabras como antiguos dibujos infantiles en los que se disfraza
la impericia desnuda con genio y osadía.

Pero no hay más que ver el fondo de la herida que sangra y que te cubre
para entender que no: de alguna forma oscura, el cauce que se oculta ante tu paso,
sólo estaba dormido, aguardando el caudal de tu desbordamiento.



sábado, 23 de marzo de 2013

ÁNGULO MUERTO






Una suerte de don

para esa candidez atávica y absurda,

para esconder el rostro tras las manos

y sentirte amparado por la invisibilidad de los ángulos muertos

es toda tu defensa.

No respirar muy fuerte.

Ni banderas,

ni salvas,

ni girar en el centro del gran salón de baile.

Ser, desapercibido, ser,

con moderación,

feliz en los paréntesis.

Poder encomendarte a la niebla y la sombra

como si de hecho fueran

torres impenetrables de granito.




lunes, 18 de marzo de 2013

ESPEJO




He dejado de ser hace tiempo ese espejo; no busques

completarte en la imagen volátil que huye de mis pupilas,

no pretendas hallar tu reflejo brillante tras una lluvia mística

o una antorcha que acabe con la noche.

La luz no nace dentro ni detrás de mis ojos; recupera su imperio,

su mandato inmutable más allá de fronteras subjetivas.

Tu ceguera, tus miedos, no tendrán más cobijo en esta superficie

que ha perdido su pátina tintada.

El mío es ya uno más de los muchos cristales que registran tu paso sin añadirle

epítetos.





miércoles, 13 de marzo de 2013

LA VIDA, INSTRUCCIÓN DE APAGADO




La mirada descansa en un cuarto vacío poblado, sin embargo, de materia.

Los vecinos, afuera, ocupan el espacio en sus casillas,

no son sino figuras de un tablero-edificio;

objetos polvorientos entre objetos.

Por fin este silencio rodeado de muebles,

de portazos lejanos, de tráfico licuado,

ralentiza las horas,

enmarca los minutos, amamanta el instante en el que el sol desciende,

milímetro a milímetro por mis piernas cruzadas

hasta que sólo queda el murmullo mullido

del lápiz sobre el folio nevado,

ahora infinito.


martes, 12 de marzo de 2013

CATALPAS







Me ha despertado hoy el sonido agorero de una sierra mecánica.

Lo más perturbador ha sido sin embargo la premura

con la que cualquier cosa puede ser reducida a un puñado de leña:

el hecho de que tanto pueda ser contenido en la angosta trasera 


de un único camión .

Durante doce años he ligado mi tiempo al lento crecimiento de esos árboles 


frente a mi desayuno.

Gorriones, petirrojos, cardelinas y urracas cruzaban por sus ramas como luces en fuga.

Ahora hay un espacio blanquecino tras el cristal inmenso, y aún me cuesta 


acordarme de su nombre.

sábado, 9 de marzo de 2013

TEODOLITO INTERNO







Hiela la frialdad de este topógrafo

que observa el territorio con su máquina y, entornando los ojos,

de un plumazo,

apisona colinas, tala bosques de robles milenarios,

demuele santuarios declarados

patrimonio idiosincrático de tu humanidad.



Hiela la frialdad con la que, de un plumazo,

levanta sobre el aire emporios de cristal, entelequias azules

como el hielo, para el esparcimiento

de un único, escindido,

ciudadano.