Blog de Regina Salcedo Irurzun

viernes, 26 de octubre de 2012

REVISIÓN POEMAS VEINTEAÑEROS 22




SI hallara una palabra como esa luz primera

que devuelve a las cosas su presencia,

nombraría con fuego este viento nocturno que me agita,

pintaría con oro las velas de su angustia,

con letras como faros le daría su orilla,

le haría un inventario de sus naúfragos.



(1994) 


martes, 23 de octubre de 2012

REVISIÓN POEMAS VEINTEAÑEROS 21




NECESITO una brújula, un libro chino, un péndulo, un pozo

o una fuente, me da igual.

Sólo mi mala suerte se alza estatua de piedra.

Por eso recolecto todo lo que no es Yo, ni parte de mí misma

ni está tampoco en nadie,

algo tan imposible que permanezca inmune ante la férrea fe

y luego al desencanto.



(1994)


 

domingo, 21 de octubre de 2012

REVISIÓN POEMAS VEINTEAÑEROS 20




VUELVE, no me dejes ahora haciendo garabatos en el suelo.

Indecisión de orilla y la no pertenencia propia de las ventanas.

El desarraigo siempre, eso es lo que me ofreces

mientras la niebla engulle mis paisajes de tiza.



(1994)

jueves, 18 de octubre de 2012

REVISIÓN POEMAS VEINTEAÑEROS 19




DESDE ninguna parte. Nada llega,

nada me es susurrado en un código íntimo

por ese ángel furtivo, casi de agua,

que fluía en los pliegues de la noche y el día

dejando un beso rápido e irreal en el aire

y un estremecimiento de luz sobre mi pecho.



Dejo mi nuca expuesta a la afilada luna,


sumisa con mi hambre, ofrenda en el alfeizar,

y el misterioso ángel, en silencio de gasa,

escapa y abandona cristales en su huida.



(1994)

 

domingo, 14 de octubre de 2012

REVISIÓN POEMAS VEINTEAÑEROS 18




ME enfado con el viento que me asusta

y que embiste la puerta con violencia

sólo por recordarme lo cerrada que está,

sólo para advertirme de las muchas basuras que zarandea fuera

haciéndolas sonar con un sonido seco, de látigo sin ritmo.

Basuras impregnadas con parte de mi historia

y que repudio.



(1994) 



miércoles, 10 de octubre de 2012

REVISIÓN POEMAS VEINTEAÑEROS 17




PERO más que al ocaso o al cristal, o a tu dominio déspota y oscuro.

Pero más que a mi ramo de días con pulgones o a esta desolación de metro sin destino.

Pero más que a la muerte con su vértigo, más que a este rastro blando que abandona la 


vida.

Pero más,

más que a todo, al silencio.



(1994)