Blog de Regina Salcedo Irurzun

miércoles, 15 de febrero de 2012

Rayo inmortal





Veo el sol brillar sobre tu pelo como un halo de santo;
cabello liso, negro, algo casposo
y dudo.
Dudo de mi camino,
de mis piernas,
de mis pasos,
de mis huellas de oca perseguida
en  el barro de un cruce.

¿Mis pupilas son especialmente frágiles,
sensibles a la luz,
son corneas inestables las que miran mi mundo?
No lo sé. 

Tendría que arrancar tus ojos negros, lisos,
con rastros de legañas
y escudriñar con ellos mi cabeza
por si el sol le brindara alguno de sus rayos
inmortales.




domingo, 5 de febrero de 2012

Corazón de anfibio



Te pido lo imposible

Que yo te diga -cada mañana-, todavía hay camino,
sólo anuncia una lengua, un paladar, un río
con vocales de piedra,
remolinos.
No debieras perderte –anclar tus ojos negros-
en esos remolinos de espirales estáticas.

¿Qué deberías ver entonces en el agua
entre las consonantes chorreantes de líquenes?
¿Qué deberías ver, oír, desentrañar 
como un pescado muerto que se limpia?

Te pido que separes la carne de  la hiel
cuando la bilis diaria
es parte de la escama,
de la aleta caudal,
del mismo movimiento del pez en la corriente.

Te pido lo imposible,
cada día vencido, te lo pido
con mi lengua de hombre,
con corazón de anfibio.