Ha sido una inesperada y feliz sorpresa ganar el 6º Certamen Internacional de Poesía Visual "Un cop d'Ull" en la categoría de video poético, de la Fundación Musical ACA (Mallorca).
Aquí tenéis el enlace al video poema titulado Mi familia animal (presentado con el seudónimo Andrea Zach). Forma parte de una serie de poemas que escribí hace tiempo y con los que quise explorar un poco la expresión audiovisual, porque me parecía que, en este caso, poesía e imagen se complementaban y enriquecían mutuamente. En la descripción que debí aportar para el premio, decía:
Sinopsis:
Este videopoema explora esa pregunta clave que surge cuando un artista necesita
hablar sobre su entorno familiar:¿cómo hacerlo con honestidad, pero sin dañar
a nadie? ¿Es acaso posible? Tal vez,
sugiere el texto, encontrar la distancia adecuada para hacerlo pasa por asumir
(tanto por el que escribe como por el que lee) que toda obra es siempre una
ficción que habla de momentos/emociones puntuales, un artefacto artístico cuya
meta es transmitir verdad (lo que no
siempre va necesariamente unido a hechos
reales/verídicos/estáticos). Y que cierta dosis de dolor resulta
inevitable.
Claves de lectura:
El videopoema parte de la idea de que toda escritura es una construcción. Por
ello aparecen elementos vinculados al trabajo manual y al ensamblaje (telas,
hilos, agujas, tijeras), que funcionan como metáfora del proceso creativo y de
la transformación de la experiencia vivida en materia artística.
Las figuras animales y los
objetos domésticos remiten al ámbito familiar desde una perspectiva simbólica,
enfatizando tanto los complejos vínculos afectivos como las tensiones
inherentes a cualquier intento de representar y contar a los otros mediante la
escritura.
La textura granulada de la
imagen, la ausencia de rostros y la presencia exclusiva de unas manos que
manipulan los muñecos (seres cosificados) refuerzan la condición artificial de
la obra, reivindicando la ficción no como ocultación de la verdad, sino como
uno de sus posibles vehículos.
El paisaje sonoro prescinde
de la música —toda melodía implica una trama— y se construye a partir de una
tormenta, buscando una atmósfera emocional natural y abierta que acompañe el
texto sin dirigir su interpretación.
En conjunto, las imágenes dialogan con el poema sin ilustrarlo de forma literal, procurando mantener un espacio de ambigüedad que permita múltiples lecturas y visionados.
En fin, dicho esto, espero que os guste!
