Blog de Regina Salcedo Irurzun

martes, 6 de noviembre de 2018

Porque todas las puertas se parecen



No se ve mal del todo, así que dejémoslo estar.

Puede que la puerta chirríe y ese chirrido sucio te desgarre, te retuerza, te dé un buen derechazo. Pero, en fin, si somos objetivos hay que decir que se abre y se cierra sin problemas.  Cumple perfectamente su función, aunque sea una puerta de lo más anodina. Barata. De las que les pusieron a todos los vecinos. En estos edificios de (des)protección oficial.

«Ahora ya no se construye como antes».

Por otra parte, ya sabes que casi todas las puertas acaban pareciéndose.

A veces solo importa lo que guardan. Y lo que dejan fuera.



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