Blog de Regina Salcedo Irurzun

lunes, 18 de abril de 2016

Leer en alto



I

Ahora no deja de leer todo en alto
como un niño que acaba de aprender.
Etiquetas de cremas, anuncios del periódico,
el interior gastado de su alianza.
Podría parecer que modela montañas con puré de patatas,
que ayuna en el desierto de Sonora aguardando un mensaje del espacio,
que casca las palabras con los dientes.
Y, sin embargo, es mucho más sencillo.
Es mucho, mucho más sencillo si tenemos en cuenta que, al Principio,
nada se pronunciaba en vano y cada voz
era algo extraordinario.

II

Ahora no deja de leer todo en alto
como alguien que retorna de la amnesia
como alguien que durante mucho tiempo ha habitado el silencio.
Su voz                       ahora             su única mascota
el muñeco ridículo  de náufrago  que     reconoce       asiente
da la luz necesaria
para que la sombra se produzca.


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