Blog de Regina Salcedo Irurzun

martes, 24 de junio de 2014

UNA CURIOSIDAD




Un par de cervezas, más mi despiste habitual, más escribir en un cuaderno, más una siesta larga de por medio generaron dos finales diferentes para el mismo poema. 
No me di cuenta de que había escrito un segundo final hasta que volví a pasar la página y me encontré con el otro...
El poema no vale nada, pero me parece curioso ver cómo, dependiendo del momento, de dónde pongas el acento del significado, la escritura te puede llevar hacia lugares muy distintos: el primero hacia una reflexión sobre el impulso mismo de escribir, el segundo, y siguiendo una mera asociación de ideas generada por una sola palabra, hasta la exploración de un recuerdo lejano.
Personalmente me quedo con el primer final.


Si la escritura llega a todas partes

Las hormigas en fila circunscriben mi cuerpo

igual que una costura de hilo negro. 

He sido rodeada y doy constancia 

por el mero placer de sentir el rasguño

de esta pluma.

Si me detengo la tinta se acumula y abre un agujero

hasta la hoja siguiente. Tengo la tentación de no alzarla de nuevo

y ver cómo atraviesa las tapas del cuaderno, las capas

sucesivas de la Tierra hasta marcarle un punto en medio de la frente

a un australiano 


1.
Y ni siquiera allí me detendría:

cuando la fiebre llega

seguiría escribiendo incluso sobre el polvo de los muebles.


2.
que podrías ser tú o aquel que me enseñó

cómo nace una grieta en el muro de carga de tu pecho.



Aquí se ve mejor mi proceso demente:

Escritura con cervecitas al sol:
  
before the siesta:
 after the siesta:


No hay comentarios:

Publicar un comentario