Blog de Regina Salcedo Irurzun

lunes, 9 de junio de 2014

CUANDO VALERIE MEJER SE TRAGÓ UNA TORMENTA







Palpita una tormenta y ni una gota

llega, ningún rayo

mientras recita Valerie,

domadora de osos y corderos.

Mi oído izquierdo tiembla –junto al escaparate–

augurando unos truenos fantasmales.

Espero la explosión con la mitad del cuerpo

y una tensión ambigua

se enreda con mi sangre.

Verso a verso me olvido de las nubes,

de la calle,

y me centro en el cielo

que sus palabras rasgan e iluminan,

en ese ozono verde que al igual que la lluvia

me prometen. 









6 comentarios:

  1. ¡Qué bueno, Regina! Me ha recordado el silencio mientras recitaba. Era un silencio compacto, atento. ¡Muy bueno el texto! Voy a pasárselo a Valerie.

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    1. Gracias, Uxue. Me alegra que te haya gustado este apunte improvisado. Lo imaginé mientras volvía a casa andando (ya que al final no llovió :)
      Un pequeño regalo para Valerie que nos dio tanto ayer.

      Fue precioso, enhorabuena a todos!

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  2. Que pena no haber podido estar con vosotras, nenas. Recital de lujo y compañía excelsa ¡que cosas me pierdo!

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    1. Pues sí, una pena, la habrías gozado. Pero ya vendrán más ocasiones, que Uxue está toda motivada :)

      Y no te preocupes, te pasaré el libro de Valerie en cuanto lo termine!

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  3. El milagro de las tormentas que nunca fueron.

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    1. Bueno, ésta sí que fue, pero de índole literaria :)

      Bienvenido y graciaspor comentar.

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