Blog de Regina Salcedo Irurzun

martes, 8 de abril de 2014

CÚPULA DE AIRE





Olvidamos lo cerca que respira el hocico del frío. Lo próximo que está
el aullido del hambre. Lo quebradiza que es esta capa de hielo sobre la que nos deslizamos encima de la muerte.

Olvidamos que somos unos recién llegados a este tiempo benigno, a esta pradera verde que se alza y sustenta en los exhaustos huesos de toda nuestra estirpe: sobre sus pies descalzos, sus muertes infantiles, sus azadas sin vuelo.

Sería suficiente con girar la cabeza. Todavía se funden con nuestra propia sombra. Pero no nos volvemos, cerramos los oídos. Olvidamos
para dar consistencia a la blanda creencia del por siempre, al cristal irrompible de esta cúpula de aire.

Y una vez mutilados, profanados, nos mentimos: juramos que no vimos las señales, juramos que creímos imposible que los dientes salvajes de estos lobos continuasen siendo los mismos de hace siglos.




3 comentarios:

  1. Mañana, 22 de abril, día de la tierra. Lo que has escrito podía ser su presentación oficial.

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  2. Bueno, cuando escribí el poema tenía más bien en mente este frágil estado de bienestar en el que hemos crecido algunos pensando que casi todo estaba hecho y que era para siempre, olvidando que hay ciertos males (y malvados) que no descansan nunca. Pero como suelo decir, cada lector hace suyo el poema y resulta interesante ver todos los signficados que puede albergar.
    Gracias por tu visión particular, Luís. Lo mismo digo a Babe;)

    Un abrazo a ambos

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