Blog de Regina Salcedo Irurzun

domingo, 2 de febrero de 2014

SIMULACIÓN




No lo llames alud cuando tú vas guiando el paso del derrumbe

aunque los banderines ondeen bajo tierra,

aunque apenas se intuyan los hilvanes cosidos a su voz.



Nos gusta tanto el juego de la simulación

que olvidamos el patio de butacas e incluso las poleas que mueven a los santos, 


la tramoya invisible en nuestra sombra.



Dejamos a las zarzas invadir el jardín y enseguida la lengua nos traiciona 


y clamamos salvaje, selva, libre.



Sólo presta atención

y si decides darte, date entera

porque hasta la imitación más exquisita de un brote de judía

guarda el tacto del plástico.  


 

3 comentarios: