Blog de Regina Salcedo Irurzun

domingo, 15 de diciembre de 2013

FARO







Sobre el ruido continuo cabalgan perlas únicas pero tú las confundes, las hilas junto a todo 


lo demás, tan pegado al oído está el murmullo

incesante, tan pegado que crees que eres tú, tu propia voz y aún más.

Un faro.

Algo así habrías de erigir en otra orilla. Y desde él arrojar la luz del desapego,

la luz descubridora,

la luz que se somete a una voluntad decidida a salvar barcos de pesca,

los cargueros cargados de mercancías válidas y que deja marchar, a la deriva, los navíos 


fantasmas, los cruceros,

las islas de basura que la marea arrastra cíclicamente,

cómplice de satélites neuróticos. 



Esa orilla, tan fácil de nombrar, has de ganarla, como el orgasmo pleno de una amante, 


centímetro a centímetro,

trayendo a la conciencia cada tramo de piel, cada punzada

anudada al presente de forma irremediable. Y una vez sea tuya,

vivir allí con un desdoblamiento de figura y su sombra,

de espejo y su reflejo.

Sin fisuras ni estridencia alguna.





2 comentarios:

  1. Da la impresión de que le hablas al mar. Un abrazo.
    Feliz semana.
    Precioso oleaje, con un bello faro.
    Enhorabuena.

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  2. Gracias, noche oscura.
    Otro abrazo para ti.

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