Blog de Regina Salcedo Irurzun

lunes, 14 de octubre de 2013

ZURITA


P.H. : Para ser escritor tiene muy pocos libros en su casa. ¿A qué se debe?
 
TH.B. : A que los libros me abruman. Un solo libro me basta.
  
Conversación nocturna entreThomas Bernhard y Peter Hamm, 1977
 
 
Ahora puedo constatar esta frase de Bernhard y precisamente con un libro que muchas veces me recuerda su pensamiento centrífugo, esa escritura densa que parece girar sobre sí misma y que en vez de agotarse explota generando un universo único.
 
Dejo como muestra este big-bang en verso que crea a partir de él un estremecedor universo titulado El Mar. Un mar hipnótico que uno no puede dejar de contemplar, tan hermoso y terrible.
        
http://delirio.es/web/wp-content/uploads/2012/04/zurita.jpg 
 
 
INRI
 
Sorprendentes carnadas llueven desde el cielo.
Sorprendentes carnadas sobre el mar. Abajo el mar,
arriba las inusitadas nubes de un día claro. Llueven
sorprendentes carnadas. Hubo un amor que llueve,
hubo un día claro que llueve ahora sobre el mar.
 
Son sombras, carnadas para peces. Llueve un día
claro, un amor que no alcanzó a decirse. El amor,
ah sí el amor, llueven desde el cielo asombrosas
carnadas sobre la sombra de los peces en el mar.
 
Caen días claros. Extrañas carnadas pegadas de días
claros, de amores que no alcanzaron a decirles.
 
El mar, se dice del mar. Se dice de carnadas que
llueven desde el cielo y de días claros pegados a
ellas, se dice de amores inconclusos, de días claros
e inconclusos que llueven para los peces en el mar.
 
 

1 comentario:

  1. Te acabo de contestar en la medicina. Le echaré un ojo. Miedo me das.

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