Blog de Regina Salcedo Irurzun

jueves, 15 de noviembre de 2012

VÉRTIGO





Mira el acantilado:

es una boca abierta,

una larga melena de metros meteóricos.

Siente el látigo eléctrico en los dedos del pie

y en los pulgares de tus manos que cuelgan completamente

ociosas,    expectantes.

Hay un ratón oscuro en el nido del pecho

que gira en una rueda de palabras;

todas ellas sinónimos de avance.

Y el resto te retiene con el peso del yodo y la memoria.

Cada letra raíz

y verbo filamento

que asumes como esencia levanta en torno a ti

un círculo de espejos aulladores,

simuladores hábiles del movimiento diario y el timbre

de tu voz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario