jueves, 16 de junio de 2011

No es país para lectores de poesía

 Poesía Democrática II

Jo, estoy siendo súper aplicada y estoy cumpliendo todas las tareas que me he auto impuesto en mi camino hacia la perfección. A saber:

UNO: he hecho caso a los consejos recibidos y he empezado a leer a poetas vivos, incluso jóvenes, lo cual, no es tan fácil como uno pudiera suponer; me costó dios y ayuda encontrar un título de la lista de casi treinta  autores que portaba (y que un buen samaritano de las letras tuvo a bien proporcionarme).

En la librería más grande de mi ciudad, tras un arduo rastreo,  únicamente di con  “Frágil”, de Eva Vaz, (hablaré aquí sobre ella cuando lo acabe), y cuando fui a encargar un par de títulos más me dijeron que el primero no sabían si podrían encontrarlo y el segundo que tendría que esperar de una a dos semanas para recibirlo, serán tres, los conozco.

Luego miré en la segunda librería más grande y el resultado fue: 0
Todo esto, quieras que no, para un zombie, es mucho, pero que mucho esfuerzo.

DOS: como bien recordaréis todos los que me leéis con atención suma, anuncié que mi próximo paso iba a ser el de probar nuevas aproximaciones a la hora de crear un poema y que lo que me tocaba ahora era escribir acerca de un sentimiento pasado, tratando de recrearlo con la mayor fidelidad posible para que la fuerza de su  inmediatez no me dominase y me guiase a su gusto. No, amigo, no: ahora mando yo.

He retrocedido, pues, y he seleccionado una de esas postillas que te deja  la vida y que nunca acaban de curarse, pero que somos capaces ya de acariciar y encarar. Os dejo lo que ha salido y os pido de nuevo que os animéis a comentar con total libertad. Es mi primer intento y soy consciente de que me ha quedado como muy general, muy abstracto, pero bueno, iré afinando, espero.
Otro día os hablaré más en profundidad del proceso y del poema en sí.
Venga, no lo neguéis, que ya sé que os interesa un montón…


tristes piernas de zombie




Vado

Lo que mis ojos tocaban,
NADA MÁS.
El mundo era mullido y la luz fuerte
como debía ser:
casas de trazos vívidos,
colinas semejantes a lomos de ballenas,
sol redondo,
brazos como una cruz,
puzzles de piezas grandes
en sus cajas,
completos.

La turbación domada
no llegaba más lejos que sus letras;
un reloj jeroglífico o unos cordones sueltos,
NADA MÁS

Y entonces…

Ya lo sabes,
¿o acaso la negrura no se coló en tus hojas?
da lo mismo el bautismo que le dieras,
llámalo terremoto,
zumbido, grieta,
quiebro.

No saber NADA y conocerlo TODO
en un instante,
(basta decir que TODO significa dolor)
como quien cruza un vado
que separa países enemigos.

Dolor-enfermedad,
dolor- ruptura,
dolor-violencia ácida,
llámalo como sea,
cada uno marcará
en su pobre corteza
con uñas o cristales
el alias que le inflijan.




3 comentarios:

  1. Uno diría que dentro de tu cabeza hay un señor bajito, calvo y con un bigote plantado en el centro de su jeta de eterno cabreo. Lleva una regla de madera en la mano y es propenso a dar capones en el cogote.
    "Que se note que tu fuerte es el ritmo, que se perciba bien", exige. Y se percibe...demasiado.
    "No me hagas figuras retóricas oscuras: las colinas tie-nen-que-ser-"semejantes"-a-un-lo-mo-de-ba-lle-na; en caso contrario, el lector no entenderá el símil", protesta, y te da un capón para que escribas "semejantes a".
    Este señor sufre mucho con las aliteraciones y te da capones para que no te excedas con ellas.
    Este señor lo pasa muy mal con las filigranas sintácticas y levanta amenazante su listón de madera cuando lee cosas como los últimos cuatro versos. Y así.
    El remate del poema es bueno, si no fuera por "en su pobre corteza": aquí haría falta piel y no metáforas arbóreas, opino.
    El punto fuerte del poema es el ritmo. El punto más débil, creo, el léxico (pero no quiere decir que sea malo. ¿A qué vienen los guiones en "dolor-enfermedad...", etc.?)
    El texto me parece bastante mejor que el poema de poesía democrática 1ª, pero ese señor cabreado...prepárale unos copazos, pon música (aconsejable soul, James Brown, por ejemplo) y a ver si se desmadra un poco.
    Un saludo, Zombie.

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  2. Ok, Clément, me lo apunto, sí, creo que tienes toda la razón: tengo que soltarme un poco, no sé si me pondré a Brown o directamente me tomaré un copazo. (En cualquier caso serán nuevas reglas a probar que no me molestan demasiado :) Pero bueno, al menos vamos mejorando un poco. Mi tercera entrega va a ser ya para mear y no echar gota, ya verás. Ahora voy a rehacer estas cuestiones que me comentas en este poema y en las que coincido contigo plenamente. Muchas gracias, al final debería pagarte tab a ti unas copas, (pero no para que te calles como el señor bigotón sino para que puedas seguir aguantándome!) Un abrazo

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  3. Hola zombi. Ya sabes que yo no soy experta en poesía. Pero esta me ha gustado. Nada que ver con aquel experimento que no me decía nada.
    Un saludo y ya hablaremos. Cruella

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