sábado, 7 de mayo de 2011

Otro poema zombie


 Me preguntan por ahí si tengo alguna poesía de la que esté satisfecha. Sólo recuerdo esta, muy breve, en la que como decía, la distancia entre lo que necesitaba expresar y el resultado final no fue tan abrumadora como suele serlo habitualmente. No entro a valorar otros aspectos.
El poema lo escribí hace mucho, cuando todavía estaba viva, creo que  ya entonces empezaba a intuir mi futuro de zombie.


En el aserradero yo sabía
que el peligro de muerte latía en la madera,
y en mi respiración,
y en cada músculo,
y en el crujir de un tronco a seis metros del suelo.

Nada me era más vivo
que las finas astillas sajándome los dedos,
o aquella oscuridad entre las grietas
oliendo a desafío, a humedad,
a silencio.

Nada supe tan cierto
como el gobierno oscuro de mi cuerpo.
Nada tan inmediato
como mi libertad.
Y mi distancia.


1 comentarios: